La planta de café necesita de tres años para producir los cerezos que contienen los preciados granos a moler y tostar. Su cultivo y cosecha requieren de múltiples cuidados. 

Como bebida, sabemos que el café es el resultado de la extracción de granos tostados y molidos. Pero obtener los mejores granos involucra volver la vista a las fincas cafetaleras. Allí, las plantas de café (cafetos) se cultivan en viveros ya que, al tratarse de un entorno seguro, controlado y con sombra, estas pueden crecer fuertes y del tamaño adecuado.

Luego se trasplantan al campo. Los escenarios propicios son terrenos que se ubican desde los 800 hasta los 2000 metros sobre el nivel del mar en Cajamarca, Amazonas, Lambayeque, Piura, Huánuco, Pasco, Junín, Ayacucho, Cusco, Puno, San Martín, Madre de Dios y Ucayali. 

Pasan unos tres años para que los cafetos produzcan sus primeros cerezos (frutos). En las fincas se requieren árboles de sombra que regulan el ingreso de luz hacia las plantas, creando un microclima interno propicio; así como podas, control de plagas y adecuada fertilización para asegurar su desarrollo. La preparación de abonos orgánicos es fundamental para aumentar la actividad biológica y mejorar las propiedades físicas y químicas de los suelos. Tras la primera floración, se esperan entre 6 a 8 meses para que los cerezos alcancen la madurez y puedan ser recolectados.

Los cerezos maduros se recolectan de forma manual y cuidadosa, lo que se conoce como cosecha selectiva. Se escogen los frutos rojos, amarillos, rosa brillante o naranja según cada variedad, descartando los frutos secos, brocados, pintones, verdes y los sobre maduros que no aportan calidad a la taza.

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Última modificación: 26 julio, 2019

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