Aunque es parte de nuestra rutina diaria, hay varias incógnitas en torno al café. En este post despejamos dudas.

El café es la segunda bebida más consumida del mundo luego del agua. Sin embargo, muchos no saben con certeza qué es el café y cuál es el origen de este elixir que despierta y activa al mundo. Quizás esto tenga que ver con que la bebida se llama igual que la planta de la que procede. Con el vino y el pisco las cosas están claras porque sabemos que provienen de las uvas o que la cerveza es el resultado del procesamiento de la cebada, pero si preguntamos cómo se obtiene el café, la respuesta mayoritaria que recibiremos es que se hace de… granos de café.

Pero no se trata de granos como los cereales. En realidad, son semillas de los cerezos que produce una planta que crece en zonas especiales del mundo, especialmente en países que atraviesan el denominado Cinturón del café. Esta planta se clasifica como del género Coffea, de las cuales existen más de 100 especies, pero el café que se consume en el mundo procede principalmente de dos: arábica y robusta. El primero es el de mayor calidad y con el cual, por ejemplo, trabaja Yakumama.

La planta tiene hojas verdes brillantes y sus flores son de color blanco, con un aroma que recuerda al jazmín. Los cerezos brotan después de las flores y al inicio su piel o cáscara es de color verde. Luego, se tornan rojos, amarillos o rosados según cada variedad. En su interior tienen semillas que ocupan más espacio dentro de la fruta de lo que se suele ver en las cerezas o cherry. Dichas semillas son ricas en cafeína, el ingrediente activo que estimula el sistema nervioso y lo energiza.

Para obtener esas semillas es necesario retirar la cáscara a través de un proceso conocido como despulpado. Luego, las semillas se secan, se trillan (como se llama al hecho de retirarles la cáscara) y, finalmente, se tuestan. Y así quedan listas para preparar una buena taza de café.

Entender qué es el café, de qué regiones procede y cuáles son los procesos que sigue hasta llegar a nosotros es una excelente manera de mejorar nuestro consumo. Al probar cafés de diferentes zonas o de distintos procesos y tuestes descubriremos sabores y aromas únicos, pero no nos adelantemos que este viaje recién comienza.

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Última modificación: 26 julio, 2019

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